Lo mejor de 2014

Nos hemos pegado unas vacaciones de aúpa, pero ya toca volver a ponerse las pilas y aunque algunos colaboradores todavía están digiriendo los turrones, os traemos la selección de los mejores discos que han pasado por nuestros oídos a lo largo de 2014. Desde luego no se puede decir que no somos eclécticos, es más, lo consideramos una virtud. Sin más dilaciones aquí tenéis los favoritos de algunos de nuestros colaboradores.


Lo mejor según… Maguado

Dicen que el orden de los factores no altera el producto. En este caso es así, ya que el orden de la lista en absoluto tiene que ver con el de preferencia. Es que ni siquiera es orden alfabético, porque, ¿qué sería de nuestra vida sin un poco de caos? Pues eso..

Biznaga – Centro Dramático Nacional
Sí, ya hablamos de ellos por aquí, y es que Biznaga ha conseguido salir de las sombras del punk patrio para traernos este disco cargado de momentazos. Disco del verano, del otoño, del invierno… Y de lo que les pongan por delante, porque seguro que arrasan con ello.

Novedades Carminha – Juventud Infinita
Los gallegos consiguieron dar con la tecla en su tercer disco, llenándolo de garaje punk rabioso y con una producción exquisita. Además, me lo pase de puta madre en el concierto que dieron en Valladolid, así que, qué carallo, allá que van.

13th Magic Skull – Sungazing in Rapa Nui
El surf instrumental tiene en los de Palafrugell un gran aliado. Este disco, el primero de la banda, les pone sin dudarlo en esa lista de “grupos a seguir”, porque seguro que nos dan grandes sorpresas en un futuro inmediato.

The Dead Brothers – Black Moose
Mira que llevan estos alemanes dando tumbos por el mundo desde 1989, pero es que no dejan de sorprender con cada uno de sus álbumes. El que sacaron este año tiene esa mezcla característica de estilos tan dispares como el country, el blues, el punk, el rockabilly y un poco de folk de los Balcanes. Ideal para un domingo de resaca. Echadles una escucha y ya veréis, ya.

Superfood – Don’t Say That
Qué le voy a hacer, soy un nostálgico de los 90, probablemente la última década en la que se hizo buena música en casi todos los rincones del globo, y muy especialmente en el Reino Unido. Superfood suena como si aquella época aún estuviese viva, y los Blur, Stone Roses y Oasis de turno estuviesen en su apogeo y no viviendo de migajas. Otro indispensable del año, a ver cómo evolucionan.

Ming City R*ckers – Ming City R*ckers
El rock tiene en esta banda británica otro grandísimo aliado. ¿Os acordáis de la época gloriosa del rock sueco, encabezado por The Hives, en la pasada década? Pues aquí tenéis a sus sustitutos naturales, pegándole al rock de canciones cortas y cañeras. Si se dejan caer por la piel de toro este año, será uno de esos bolos indispensables.

Scott H. Biram – Nothin’ But Blood
Blues, punk y country todo unido, esa es la carta del polifacético músico de Texas, y eso justamente es lo que encontrarás en su disco. Muchos lugares comunes, ácidas letras y una producción de 10. Otro de los imprescindibles en tu discoteca.

Nox Boys – Nox Boys
Los adolescentes no tienen gusto musical y el futuro que nos espera es una auténtica mierda de remezcladores, y… Eh, espera, que estos chavales de Pennsylvania apenas tienen 18 años y, joder cómo suenan. ¿Y no está Gregg Kostelich de los Cynics tocando la guitarra en ese tema? Pues mira, lo mismo sí que hay esperanza….

Foo Fighters – Sonic Highways
Bueno, por si no te terminas de fiar de los “newcomers”, siempre puedes recurrir a las leyendas, que estos no te decepcionan. Mira que no me terminaba yo de fiar de este disco, pero después de oírlo unas cuantas miles de veces, sí, me convence, qué pasa.

Jack White – Lazaretto
Lo que toca el de Detroit se suele convertir en oro, y no es para menos. Estamos ante uno de los grandes talentos indiscutibles del siglo XXI, y aunque «Lazaretto» no entre en el olimpo de los álbumes perfectos, tiene todos los componentes para entrar en esta lista. Además, sólo por el esfuerzo del señor White en recuperar el vinilo como arte musical, merece estar aquí.






Lo mejor según… Andres Derrick

The Bots – Pink Palms
Lo que al principio fue una mezcla de fascinación y empatía hacia unos chavales que apenas llegaban a la adolescencia pero haciendo ya lo que muchos de nosotros deseábamos a esa edad (tener un grupillo musical guay, ir de gira, y en general, molar mazo) se ha convertido en respeto y cierta admiración. Algunos tildarán el disco de disperso, otros dirán que es variado, pero lo que está claro es que en “Pink Palms” los hermanos Lei han conseguido un más que brillante balance entre su vena más burrica, directa y cruda y el rollete rouq-clasicón hacia el que poco a poco y con aplicada caligrafía están virando trabajo a trabajo (cosas de la edad).

Ex Hex – Rips
Una vez escuchado este “Rips” de las Ex Hex, trío femenino que tiene entre sus filas a Mary Timony de Wild Flag, no he podido hacer otra cosa que gritar a pleno pulmón aquello que los simpáticos vikingos merengones le cantaban a Jose Llourinho, “cómo no te voy a quereeeeer”. El espíritu de las bandas protopunk, la actitud del rock setentero más vacilón, y el sonido heredado del power pop más sandunguero, todo ello comprimido en doce temas que son gloria sonora para los amantes del rock más directo y crudito.

Plague Vendor – Free to eat
10 canciones en 18 minutos, eso es todo lo que han necesitado los Plague Vendor para convertirse en unos de mis chavalitos favoritos del año. Letras llenas de temática ocultista, griterío y salvajismo punk rock noisero, mucha influencia de los Dead Kennedys (tanto en forma como en fondo), cantidad de momentos anfetamínicos, locura instrumental, y caramelitos ruidosos de apenas un minuto de duración.

Antemasque – Antemasque
La química ha vuelto, y de qué manera. Hacía mucho pero que mucho tiempo que un trabajo discográfico no me entraba de tal manera. Mucho menos densos que The Mars Volta pero igual de intensos, y con la misma mala leche que At The Drive-In pero mucho más completos y complejos. Pero no todo es rock desquiciado, espídico y repleto de bilis disonante en este disco, pues se atreven también con el power pop y con el rock más clasicón (las dos sorpresas sonoras del LP, sí), y albricias, también les sale redonda la jugada.

Jupiter Lion – Brighter
La clara dicotomía entre lo retro y lo vanguardista del sonido de Jupiter Lion (y que es su santo y seña estilístico) queda aquí grácilmente equilibrada y plasmada a lo largo del minutaje del álbum. Intensos y ligeramente épicos pese a la aparente frialdad instrumental, progresivos y viajeros sin llegar a ser plastas -lo siento, Rick Wakeman-, y por momentos, especialmente en los que aparece la voz de Guerrero (bastante más presente en “Brighter”) sonando más hipnóticos y mentales que nunca.

Manic Street Preachers – Futurology
Este “Futurology”, grabado a la par que su anterior y crepuscular “Rewind the film” nos muestra a un trío que ha querido dar un repaso a todo su sonido, dándole una nueva capa de chapa y pintura sonora, dejándose llevar por momentos por el rock más marcial, maquinal y frío, como hicieron con mucha mano izquierda en su tremebundo y amargo “The Holy Bible” (LP que defenderé con mis puños de niña si hace falta), pero sin dejar de lado su marcado e indisimulable espíritu popero.

El Columpio Asesino – Ballenas muertas en San Sebastián
Un disco sin concesión alguna, frío como un témpano, afilado como un cuchillo de navajero de la Vía Trajana barcelonesa, y con una intensa violencia soterrada, inquietante como un relato de Raymond Carver. Ahondando en lo electrónico, lo kraut (que “is the new black”, pero si está tan bien interpretado como aquí, pues adelante) y lo enfermizo, El Columpio Asesino no sé si han hecho su disco definitivo, pero desde luego que han hecho el disco que han querido y como lo han querido, sin mirar atrás y sin tener en cuenta a nadie.

The Afghan Whigs – Do the beast
Poco ha mutado en el universo Afghan Whigs durante estos años. Siguen combinando con maestría el rollito soul de Philadelphia, el rock exageradamente emocional y lacrimógeno, los paisajes sonoros roídos, melancólicos y ambientales y el macarreo rockero tirando a talludito, de camisa abierta, sudor en la frente y pupilas en formato luna llena.

Eric Fuentes – Barcelona
A través del relato de una moza de pueblo que se viene a la gran siudad, Eric Fuentes nos hace un extenso repaso por su ideario y su cosmogonía. Euforia rockera de la que hace que creas que hoy casi todo va a salir bien, trallita metalera ideal para cuando has de pagar un embargo, melancolía pop de la de un martes de lágrima tonta (un clásico), versione), y multitud de colaboraciones de lo que se vendría a llamar la “escena roquera independiente catalana”, hacen de este disco una obra magna en la carrera de Fuentes.

Pontiak – Innocence
Siguiendo las coordenadas indicadas en su anterior “Echo Ono”, este “Innocence” sigue mostrando fieras piezas de guitarrero protopunk, canciones donde el hard rock más ácido y setentero son protagonistas, festivales de fuzz e hipnóticos drones, pero en esta ocasión quizá incidiendo más en las baladas narcóticas, los medios tiempos eclesiásticos y las melodías netamente poperas que tan bien les salen a estos granjeros cuando se ponen manos y mentes a la obra.

Against Me! – Transgender dysphoria blues
En la línea de sus dos últimos trabajos largos, alejados ya del anarquista folk característico de sus primeras obras y abrazando el punk rock electrificado que siempre me recuerda poderosamente a los Manic Street Preachers, Against Me! han hecho un gran disco de punk rock intenso, vehemente y emocionalmente vibrante a partes iguales. Otra vez.






Lo mejor según… Iván Diaz

The Ships – The summer of our lives
En España también se puede hacer buen power-pop y The Ships son una muestra de ellos. Nacidos de la unión de Dani Llamas, Paco Loco y Juan Ewan el grupo ha debutado por todo lo alto con doce temas brillantes y luminosos en los que siempre es verano.

Minor Empires – Minor Empires
El regreso al estudio de Juan y Miguel de Nothink junto a Victor, ex de Toundra, y Javier, de Moonich, dio forma a otro de los debuts del año. Junta la capacidad melódica de Nothink con los desarrollos instrumentales de Toundra y ahí tienes a Minor Empires.

Berri Txarrak – Denbora da polígrafo bakarra
Los navarros han celebrado su veinte aniversario con veinte canciones que dan forma al mejor disco de su carrera. Poco más hay que decir.

Eric Fuentes – Barcelona
Otra tremenda colección de canciones, en este caso 30, en las que el músico barcelonés ha sacado todo lo que llevaba dentro. Temas ochenteros, rock directo, muchas colaboraciones y pildorazos melódicos que recuerdan a The Unfinished Sympathy bien ordenaditas en tres discos.

Exit Verse – Exit Verse
Geoff Farina es un genio y el nuevo grupo que se ha sacado de la manga para este 2014 que se acaba recupera el espíritu de Karate en nueve canciones que dejan con ganas de más.

The Afghan Whigs – Do the beast
El regreso discográfico del año. La banda de Greg Dulli sigue en plena forma y más de quince años y un puñado de proyectos después vuelven con un disco que está a la altura de las grandes obras del grupo. En 2015 veremos si también lo está su directo.

Ryan Adams – Ryan Adams
De nombre homónimo y sin artificios. Así es el disco de Ryan Adams, otro que más de una década después sigue estando en plena forma. Si “Stay with me” no es el tema que más ha sonado este año en mis cascos cerca andará.

La Dispute – Rooms of the house
El post-hardcore sigue gozando de buena salud, con una escena en la que grupos como Touché Amoré o La Dispute agitan nuestros oídos a base de bien. Si el año pasado fueron los primeros quienes publicaron el disco del año en cuanto a este sonido les toca ahora a los segundos hacer lo propio. Tremendo artefacto.






Lo mejor según… Juanma Vilches

C.W. Stoneking – Gon’ Boogaloo
«King Hokum» y «Jungle Blues» ya mostraron lo que este australiano era capaz de hacer, pero con su tercer trabajo ha conseguido un sonido analógico que le sienta magníficamente bien a sus canciones. No hay día en que temas como «The Zombie», «The Thing I Done» o «Mama Got The Blues» no suenen en mi casa. Bárbaro.

Eric Gales – Good For Sumthin’
Hace un tiempo dedicamos aquí unas líneas al disco «Picture Of A Thousand Faces». Aquellos fueron buenos tiempos para el señor Gales con su banda, pero desde entonces no ha dejado de trabajar, aunque desde luego su labor ha sido mucho menos visible. Good For Sumthin’ es un placer para quienes se aburren con los despliegues de las habituales estrellas de la guitarra y buscan algo más.

Chuck Ragan – Till Midnight
Tengo cierta debilidad por este señor desde sus tiempos con Hot Water Music, pero aún más desde que comenzó su carrera en solitario con aquel «Feast Or Famine». Después de cuatro discos, Ragan sigue destilando honestidad, naturalidad y sencillez en unas composiciones pegadizas y muy inspiradas.

At The Gates – At War With Reality
Para quienes Slaughter Of The Soul nos supuso hace ya casi veinte años un auténtico terremoto en nuestras por entonces pequeñas colecciones de discos el regreso de At The Gates ha sido algo bastante emotivo. Pero además es que les ha salido un trabajo que deja en pañales a muchos regresos de los últimos años.

Joy – Under the Spell of Joy
Entre tanto revival del rock setentero es normal que lanzamientos como el de este trío pasen desapercibidos, pero no justo. Porque Joy ha compuesto un trabajo excelente, que no se limita a reproducir patrones ya conocidos de sobra. Pocos discos vamos a encontrar en 2014 en el género que suenen así y para colmo, entre otros, nos encontramos con una colaboración de Nik Turner de Hawkwind.

Joe Henry – Invisible Hour
No es fácil elegir un solo disco de Joe Henry, porque este señor lleva una racha tremendamente inspirada. Sin embargo, resulta que en tan sólo cuatro días en su propio estudio y editado con su propio sello, Work Song, grabó uno de sus mejores trabajos. Con una instrumentación más austera, pero también más espontáneo y conmovedor que en otras ocasiones.






Lo mejor según… Subpop

My Brightest Diamond – This Is My Hand
Shara Worden lo ha vuelto a hacer, el último disco de My Brightest Diamond no tiene nada que envidiar a otros grupos laureados como St Vincent, que sin ser malos, simplemente tienen una mejor estrategia de marketing

Esben and The Witch – A New Nature
Creo que lo comentaba en la crítica, el disco ganaría probablemente con las escuchas y si, además, ofrecieron un directo impecable teloneando a Sólstafir es de recibo que estén en la lista de lo mejor del año. Ah, y son más majos que las pesetas!

DZ Deathrays – Black Rat
El dúo australiano de disco punk ha cogido la maldición de el segundo disco y se la ha pasado por el forro. Sin abandonar su sello personal, se nota la evolución en «Black rat» y están destinados a hacer cosas muy interesantes en el futuro

Post War Glamour Girls – Pink Fur
Tomas la teatralidad y el carácter de gente como Tom Waits y Nick Cave y se la pones a un grupo novel. el resultado es maravilloso y si alguien se anima a traerlos de gira, seguro que más barato

Rival Sons – Great Western Valkyrie
El disco de confirmación de los californianos. En disco brillante y variado que recuerda a los mejores grupos de los 60-70. A pesar de que el directo no me acabó de convencer (soy un hueso duro de roer) este disco perdurará en el tiempo

Brutalizzed Kids – El Diablo es Devil
No lo voy a negar, tengo debilidad por estos gamberretes. Será cosa de la sangre canaria que corre por mis venas o porque siguen sonando frescos y únicos como el primer día.

Craneón – Hacia el Sol
Tego el placer de haber conocido a algunos de los que participaron en la creación de este disco y eso normalmente no es bueno para el grupo porque les exijo más que a los demás. Así que creo que soy muy objetivo cuando digo que este disco es excelente y les auguro un gran futuro

Ulrica – Periferia
No llega ni a disco, tan solo son cuatro temas, pero cuatro temas maravillosos e inquietantes que te dejan con ganas de más. En «Tan feliz» seguramente encontraremos la aparición de Mariano Rajoy más acertada en mucho tiempo

Eric Fuentes – Barcelona
Riesgo el de Eric Fuentes que saca un disco triple, y talento es que además no se haga largo, ¿estamos ante la obra cumbre de su carrera? Quién sabe, estamos seguros que todavía le queda mucho que ofrecer

Tiger Menja Zebra – SuperEGO
No me ha dado tiempo ha escribir la crítica, lo que no quiere decir decir que no caiga en las próximas semanas. Bien se lo merece un disco tan innovador, arriesgado y además hecho en casa. Espero con impaciencia ver a los de Granollers en directo este año.





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  • 13/01/2015
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