Weak – The Wheel (2019)

¿Tienes un trabajo precario, compartes piso con tres personas más, has cumplido 43 años y no vislumbras esperanza en el horizonte más cercano? No te preocupes, los madrileños Weak han llegado para recordarte, ni que sea durante veintipico minutos, que hubo un tiempo en el que todo estaba por hacer, la mayoría de cosas eran más sencillas (aunque por entonces no lo parecían), y aquello que llamaban “hardcore melódico” era el rey de las fiestas y los conciertos.

Power Burkas – Mai nego l’oci (2019)

Si en su anterior disco “Llarga vida al tarannà”, los Power Burkas dejaron claramente patente que lo suyo es lo de parecer descerebrados a pesar de ser uno de los grupos más lúcidos de la escena roquera estatal, en este “Mai nego l’oci” (tremendo título que encantará a los que nos gusta más la barra del bar que el teclado del ordenador) los de Vic han vuelto a hacer lo que les ha dado la gana a lo largo de las canciones incluidas en su segundo LP.

Runa – Rito Estacional (2018)

No sé de dónde han salido estos Runa (bueno, tras leer un poco sobre ellos me he enterado que han formado anteriormente parte de grupos como Los Tiki Phantoms o Vórtice, con los que no tienen nada que ver en cuanto a sonido), pero lo que os aseguro es que desde que le he dado al play a su nuevo disco, “Rito Estacional”, se han ganado un hueco tirando a grande en mi discoteca y en mi corazón.

Futuro Terror – Precipicio (2017)

Solamente viendo la portada del nuevo disco de los alicantinos Futuro Terror, elegante y enigmática, podemos intuir que este “Precipicio” es un trabajo diferente a su anterior (y sabroso) “Su nombre real es otro”.

Anímic – Skin (2017)

La primera sorpresa que me he llevado con este nuevo trabajo de Anímic es que, llámenme ignorante, mal informado o simplemente empanado, este “Skin” es ni más ni menos que el sexto disco del grupo catalán. ¿Tantos discos tienen publicados? ¿Y cómo puede ser que no los descubriera hasta su “Hannah”? Pues será que lo mío no es el folk (o no demasiado) que con tanto tino practicaba hasta ahora el quinteto y también puede ser que, como siempre digo, no se puede estar en todo.

Bad Mongos – Shoot the bullet (2016)

Visto lo visto con este retorno de los Bad Mongos, a los que he de reconocer que no conocía absolutamente de nada (es lo que tiene ser una rata barcelonesa, nos creemos que el mundo se acaba cruzado el río Besòs), esta gente creció escuchando a los mismos grupos roqueros que servidor de ustedes. Les debió pillar la explosión roquera noventera escandinava bien de lleno…