Primavera Sound 2013

Otro año más asistimos al Primavera Sound, ese festival del que todos tus amigos y conocidos echan pestes pero donde siempre te los acabas encontrando un día u otro. Y es que el cartel del Primavera sigue siento tan variopinto como el primer día y sean cuales sean tus gustos siempre encontrarás tu ruta ideal que te asegurará un fin de semana repleto de conciertos, con grupos esenciales y mucha música nueva por descubrir.

Martes, 21 de mayo: Una de cal y una de arena.

Blur @ Primavera Sound 2013Tras hacer una parada de avituallamiento en la calle Blai a base de vinos y tapas me dirigí a la Sala Apolo para presenciar uno de los conciertos más esperados, el de los japoneses afincados en Londres Bo Ningen abriendo para Godflesh. “No habrá mucha gente” pensé, craso error, la sala estaba hasta los topes y suerte de los corredores laterales que siempre permiten ver al grupo de cerca sacrificando un poco de sonido. Los japoneses, con ese aspecto andrógino que gastan y enfundados en sus kimonos no defraudaron presentando su trabajo “Line the wall”, con ese estilo que se balancea entre el garaje más sobrecargado, el punk incendiario y la psicodelia. Que todos los temas fueran cantados en la lengua del sol naciente no fue impedimento para disfrutar de uno de los conciertos más enérgicos en lo que va de año.

Tras los “arigatos” de rigor entró en escena la banda de Justin Broadrick, piedra angular de la escena industrialoide moderna. Lo de banda realmente es un decir, porque Broadrick y G.C. Green (guitarra y bajo respectivamente) se presentaron con la batería grabada en un portátil. Y puestos a llevar las bases grabadas e imágenes de fondo, qué menos que suene mejor que la batería del “St Anger” de Metallica y que las imágenes no parezcan un powerpoint de primero de facultad. Seguro que los fans de toda la vida del grupo lo disfrutarían mínimamente, pero personalmente me pareció un concierto soberanamente aburrido y la actitud del grupo más fría que salir a tender la ropa en Winterfell.

Jueves, 23 mayo: Set guitars to kill

Om @ Primavera Sound 2013Pensaba que el no trabajar ese día me libraría de la maldición de los conciertos tempraneros, pero ni así. Ya sabéis cómo de difícil es organizarse con la gente en un festival de esta magnitud y más el primer día. Así que me quedé sin ver a El Inquilino Comunista, L’Hereu Escampa y a Santa Rita que por lo que he oído lo bordaron en el Red Bull Tour Bus. Pero la cita ineludible era con el postpunk de las londinenses Savages, autoras de “Silence yourself”, un disco con algunos altibajos pero que con su electrizante directo gana muchísimo, sobre todo gracias a la monísima heredera de Siouxsie, Alan Vega y Ian Curtis, Jehnny Beth (que, por cierto, colaboró con Bo Ningen en “Nichijyou”). De lo mejorcito del jueves a pesar de los problemas técnicos que les obligaron a recortar un tema.

Acto seguido, y a pesar de que era un día con pocos solapamientos, el gran dilema… ¿Tame Impala o Metz? Los australianos tocaban en la otra punta y luego había que volver para ver a Dinosaur Jr, así que me decanté por los segundos. y Metz no defraudaron, los de Sub Pop hicieron justicia a su fama y nos ofrecieron un concierto visceral, puro nervio. Lo ideal hubiera sido verlos en sala pequeña durante el año como hizo alguno de mis compañeros pero no se puede tener todo, bastante tengo con ser sexy y rico como decía la camiseta de Electric Six. En cuanto al grupo de J Mascis, los dinosaurios del rock alternativo ofrecieron un concierto correcto, sobrio… Que se hubiera hecho aburrido de no ser por la imprescindible “Feel the pain”, su acercamiento al sonido de Dinosaur Jr @ Primavera Sound 2013Heavy Blanket hacia el final, la versión del “Just like heaven” de The Cure o la aparición de Damian Abraham de Fucked Up para versionar “Chunks” de Last Rites. Oye, que pensándolo bien, ¡el concierto dio para mucho para lo poco que duró!

Corriendo a la otra punta del festival para sacar la cabeza en el concierto de The Postal Service y sorprendernos para mal con su sonido machacón, lejos de cómo suena el clásico “Such great heights” en estudio. Tan descolocados nos dejó en cuanto a estado de ánimo como de ubicación, que hizo que el concierto de Bob Mould de Hüsker Dü no nos llegara como sí hizo su último trabajo “Silver Age”. Empezamos a recuperar la fe con la salvajada de concierto del supergrupo de hardcore punk Hot Snakes aunque, de nuevo, mejor en sala pequeña, y disfrutamos como enanos con Fucked Up, los Arcade Fire del hardcore. Mientras el bonachón de Damian Abraham esté en escena, ya sea en el Moog o en el Primavera, no puedes apartar la mirada de él, apuesta segura. Y a partir de ahí, deambular un poco más y retirarse pronto que las horas y los cubatas empezaban a pesar y todavía quedaban dos días por delante…

Viernes, 24 de mayo: De rebaños, machos cabríos y gente como una cabra

Neurosis @ Primavera Sound 2013Ni pony ni bravo, nos volvimos a retrasar. Pero bueno, dolió menos porque a los sevillanos ya los hemos visto y seguro que nos volveremos a cruzar cualquier noche de setas. Tras ver una buena sesión de soul y R&B de guitarras resultonas a cargo de Nick Waterhouse, fuimos a ver a Dope Body, que en disco no pintaban demasiado bien pero prometían ruido. La verdad es que el grupo fue de menos a más y la foto del cantante debería salir al lado de la definición de “intensidad” en el diccionario. Desde Omar Little que alguien salido de Baltimore no me ponía los pelos de punta como Andrew Laumann. Los más críticos dicen que era una mala copia de Iggy Pop, ¿desde cuándo eso es malo? Yo además añado que también mucho de Henry Rollins por la energía y lo polifacético (el tipo también la toca en el mundo de la fotografía y la escultura). En la otra punta los OM de Al Cisneros nos quitaba la espinita de no poder haber visto a Sleep en la edición anterior y el volumen de su bajo hizo que nuestros órganos vitales acabaran del revés. “Advaitic Songs” es un gran disco para escuchar en casa y en directo lo defienden bastante bien aunque como pasa con todo grupo de sonoridades similares al drone hay que ser consciente de lo que vas a ver.

¡Qué alegría, qué alboroto! Todos a ver a las Breeders tocando de cabo a rabo el “Last Splash”… No, así no. Si se quiere hacer un tributo al veinte aniversario de un disco hay que currárselo un poco más hermanas Deal, el “No Aloha” sonó decente pero “Cannonball”, el tema que todo el mundo estaba esperando sonó de pena. Le podemos echar la culpa al viento y al frío hasta cierto punto, pero no lo suficiente para ese desaguisado de concierto. Claro, que podría ser peor, podrían ser hermanas de Beyoncé y vivir constantemente bajo su sombra. The Breeders @ Primavera Sound 2013A Solange de cabras nos la vendieron como la versión indie de la de las patorras y por lo visto es cierto que la fruta no cae lejos del árbol. En cuanto empezó con las coreografías me di cuenta que ese no era mi sitio. Eso sí, muy buena voz la chiquilla, como David Bisbal de buena…

Con la vena palpitándome fui a ver a Tinariwen (que sonaron más tuareg que a rock el fragmento que vi) antes de ver qué pintaba Jim Jarmusch encima de un escenario. Me imagino que todos estarán de acuerdo que es mejor director que músico, totalmente prescindible. Ante tal racha decidí quedarme sordo de por vida en las primeras filas de Neurosis. Los californianos interpretaron su papel a la perfección ante un escenario ATP entregado mientras a nuestras espaldas empezaba a llegar la marea humana para ver el regreso de Blur. Tras una visita rápida para ver un trozo de Swans y la poderosa voz de Michael Gira volví a la escena del crimen. Tantísima era la gente que se reunió en el escenario Heineken, que decidí quedarme viendo a Goat, que además en disco me habían sorprendido muy gratamente. ¿Unos enmascarados mezclando psicodelia con ritmos africanos? Hell yeah! Hasta el más pintado de los rockeros acabó en trance ante el espectáculo de los misteriosos suecos (textualmente lo digo además). Desde luego uno de los mejores directos del festival y “World music” una compra asegurada de este año. El cansancio empezaba a hacer mella, el último disco de Titus Andronicus no era para tirar cohetes a pesar de su gran actuación en la edición de 2010 y la marea humana que llevaba hacia el concierto de The Knife era bastante desalentadora.

Sábado, 25 de mayo: Murder balllads a la vera del mar

Dead Can Dance @ Primavera Sound 2013Tras la cancelación a última hora de Band Of Horses el cuerpo exigía una buena siesta, así que me presenté directamente en el concierto de los míticos Dead Can Dance. Aunque si lo llego a saber, la siesta me la hubiera echado allá. Los australianos afincados en Londres están muy bien en el sofá de casa, pero en un festival igual no era la mejor opción. Sobre todo cuando empiezan con su tema más animado “Children of the sun” y dejan para el final la versión del “Song of the siren” de Tim Buckley. La siguiente parada era la versión descafeinada de Wu Tang Clan (no trajeron a todos sus miembros) y si no entiendo la razón de ser de muchos grupos de hip hop españoles, menos que un “whitey” como yo se sienta identificado con las letras de los neoyorkinos. A destacar la versión del “Come together” de los Beatles que se marcaron.

Viendo la que se había liado el día anterior con Blur no lo pensé dos veces y me dirigí como una flecha a ese escenario que está más lejos que Mordor guardado por la noria de Sauron. La reunión de Nick Cave con los Bad Seeds había que verla sí o sí, y el australiano no defraudó en lo que para mí fue el mejor concierto, ya no solo del festival, sino en mucho tiempo. Un concierto no muy diferente al que vimos en streaming presentando su nuevo trabajo, y al que desde luego le faltó una hora como mínimo para no dejarse ningún tema en el tintero. Sonaron clásicos Nick Cave & The Bad Seeds @ Primavera Sound 2013como “The mercy seat”, “Tupelo” y la emotiva “The Weeping song” junto a “We No who U R” y “Jubilee Street”. Pelos como escarpias, lagrimilla a punto de caer, Warren Ellis tremendo y me imagino que la chica de las primeras filas a la que le dedicó “Stagger Lee” no ha vuelto a dormir desde entonces. Era imposible ver nada mejor ese día, así que decidí tirarme a la bebida (y no me refiero a Kim Deal), los amigos fueron a ver el, por lo visto, desastroso concierto de Los Planetas y yo a ver (es un decir) y oír (todavía es más decir) a My Bloody Valentine y sorprenderme gratamente con el concierto de Crystal Castles. De vuelta, a ver un Omar Souleyman vergonzoso y con menos carisma que Iniesta con la pálida y Hot Chip que no me acabaron de enganchar como sí lo hicieran The Rapture un año atrás. No era mal momento para irse, quizás el año que viene volvamos a ver salir el sol junto a DJ Coco pero éste no tocaba (y mi salud lo agradecerá).

Fotos del artículo: Markceröck

Swans

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  • 04/06/2013
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