La nueva hornada del gótico femenino

Este artículo iba a ser originalmente una crítica de “Celestial Blues”, el nuevo trabajo de King Woman, pero me venían a la cabeza tantas comparaciones que he decidido dedicarlo a esa hornada de cantantes tan interesantes que han salido en los últimos años.

Quizás el término “gótico” no acabe de hacerles justicia porque lo primero que me viene a la cabeza es otra generación, la formada por cantantes como Liv Kristine, Sharon den Adel, Tarja Turunen y demás. Pero sí que es cierto es que las artistas de las que os hablaré hoy comparten un aura, una instrospección y una manera de ver las cosas bastante oscura.

King Woman – Pyschic Wound






De origen iraní, criada en California y actualmente residiendo en New York. Kristina Esfandiari, es una artista “multidisciplinar” capaz de sentirse cómoda haciendo rap (Dalmatian), shoegaze (Miserable) o industrial (Nightcrwler). Su proyecto más conocido es el de King Woman, con el que acaba de editar su segundo disco. “Celestial blues” se mueve entre el postmetal y el doom más depresivo, marcado por su contacto con el fundamentalismo religioso desde pequeña, con multitud de referencias bíblicas e inspirado en una experiencia cercana a la muerte. Aún así, dice que este disco es mucho más luminoso que su debut de 2017, “Created In the Image of Suffering”. De todas las cantantes que hoy trataremos es quizás la que tiene un registro vocal más amplio.

Chelsea Wolfe – 16 Psyche






La californiana Chelsea Wolfe se mueve en los mismos parámetros que la anterior. Desde que debutó hace once años con “The Grime and the Glow”, habita entre los parajes que delimitan el doom y el folk. Siempre etérea en su manera de cantar, es la que tiene temas musicalmente más impactantes, quizás debido a la admiración de compañeros de géneros afines como Troy Van Leeuwen (Queens of the stone age) o Aaron Turner (Isis, Sumac), que no han dudado en acudir en su ayuda en discos como “Hiss Spun”.

Emma Ruth Rundle – Real Big Sky






Californiana también, pero residente en Portland desde hace unos años, Emma Ruth Rundle es la más experimentada de todas y la más completa. Su trabajo en Nocturnes, Red Sparowes o Marriages como cantante y guitarrista ya era notable pero no fue hasta que inició su carrera en solitario y especialmente con “Marked for Death” en 2016, que su carrera realmente despegó, aunando crítica y público. Tras sus colaboraciones con los titánicos Thou y su recientísimo divorcio del cantante de Jaye Jayle, habrá que ver cómo afecta a su esperadísimo próximo trabajo en 2022.

Lingua Ignota – Do you doubt me traitor (live)






Bajo el nombre artístico de Lingua Ignota se esconde Kristin Hayter, la Diamanda Galás de nuestros días. Su música y esos registros vocales inhumanos hacen de ella la más arty y experimental de todas. Su penúltimo trabajo, “Caligula”, rompió todos los esquemas posibles con su mezcla de neclásico, noise e industrial de difícil digestión, pero sobre todo por la crudeza de sus letras y su manera de exorcizar los abusos que sufrió a lo largo de toda su vida. Se acaba de editar hace un par de semanas “Sinner Get Ready”, su nuevo disco, que sin ser tan duro y a juzgar por las críticas, promete dejarnos tan jodidos como su predecesor.

A.A. Williams – Melt






La británica multinstrumentista A.A. Williams es la más novel del artículo con dos discos en su haber. Su primer larga duración, “Forever Blue”, de influencias postrockeras y clásicas fue muy bien recibido por la crítica. En él colaboran gente de Cult of Luna y Wild Beasts, así como ella colaboró previamente con los japoneses Mono, ¿no es el mundo del postrock una gran familia? El año pasado, durante el confinamiento acabó de grabar un disco de versiones de artistas tan dispares como Pixies, Deftones, Radiohead, Nick Cave o Nine Inch Nails.
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  • 11/08/2021
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