Zeke… En cinco temas

No todo lo surgido de la lluviosa Seattle durante la década de los 90 era susceptible de considerarse “grunge” aunque en los medios quisieran hacernos creer eso. Aquí somos muy partidarios de todos los grandes nombres que emergieron de la capital del estado de Washington (y que todos conocéis y amáis), claro, pero también nos encantan esos otros conjuntos que quizá por su sonido, sus pocas aspiraciones de dominación mundial, o por simple mala suerte (ah, el azar, siempre maquinando. Bien lo sabemos Paul Auster y yo), se quedaron a medio camino y no son especialmente conocidos ni siquiera en el cerrado mundillo del rock.

Uno de esos grupos es Zeke, a veces trío, a veces cuarteto, nacido en 1992 en Seattle. Mucho más cercanos a Motörhead y Supersuckers que a Alice in Chains o Soundgarden, lo de Zeke es hardcore punk abrasivo, desafiante, cabroncete y malcarado. Mezclando el hard rock con el blues, y todo ello facturado a una velocidad francamente endiablada, Zeke son sin duda uno de los productos sonoros más curiosos de los aparecidos en Seattle en los últimos lustros.

Burricos y espídicos, no son aptos para los amantes de lo contemplativo y ambiental. Esta gente va siempre a barraca, dispara antes de preguntar y no suele dejar prisioneros. En estos tiempos confusos y bastante estúpidos siempre es un gusto desbarrar un poco escuchando a estos salvajes (al 11, claro). ¡Vamos Zeke!

“Let’s get drugs”

Creo que es la primera canción que escuché suya, y desde el primer momento esta peña me dejó hecho unos zorros. Ese título, ese sonido cafre, desbocado y fuera de control… Guarreo máximo hardcoriano. Declaración de intenciones sucia y suicida. Bofetón en la cara como los que te daba tu madre (ahora ya no, eso es “maltrato infantil”).

“Telepath boy”

Con 50 segundos los Zeke tienen más que suficiente para demostrar que son uno de los grupos más ruidosos, abrasivos y anfetamínicos del punk rock mundial. Pim Pam Pum, ¡telepath boy!

“Punk Rock records”

Otra vez en menos de un minuto Zeke muestran su adoración por Motörhead en una canción que perfectamente podrían haber firmado los de Lemmy Kilmister. A ella le gustan los discos de punk rock, y si esos discos incluyen joyas tan bestias y animalescas como esta, desde luego que también nos gustan los punk rock records.

“I don’t give a fuck”

¡Blues Explosion! Pero blues del que se ha comido un buen cuenco de sulfato de anfetas previamente. A esta gente le importa poco lo que pienses. Que si todas sus canciones son iguales, que si tocando tan rápido no hay quien se entere de nada entre tanta agresión sonora, y que si la abuela fuma. Droga estimulante hecha canción, si eres partidario de los Zeke tú también habrás dicho miles de veces eso de “no me importa una mierda”.


“Shout it loud”

Ah, el mundo de las versiones. No hay grupo que no haya rendido tributo a sus ídolos en algún momento de su carrera, y Zeke no han sido menos. Sí, son fans de Kiss (no pasa nada por serlo, no tengáis miedo a reconocerlo), y con su reinterpretación de uno de sus temas más míticos y coreados, “Shout it out loud”, Zeke demostraron que no siempre tocan a velocidad terminal (aunque, claro, en su versión el tempo está bien subidito), y que cualquier canción es susceptible de ser punk rockerizada, maltratada y ensuciada.

Zeke estarán actuando el próximo 16 de junio en el Estraperlo de Badalona y el 23 en el Download Festival madrileño, ¡no os los perdáis!

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  • 13/06/2017
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