Sexo, Drogas, Rock ‘n Roll… y Tony Wiggins!

Sexo, Drogas, Rock n Roll... y Tony Wiggins!Seguramente Tony Wiggins no merece que nadie escriba sobre él, es un mal nacido con hábitos suicidas y una manera de vivir extremadamente peligrosa, para si mismo y para quien se cruza en su camino. Jamás se me ocurriría alabar sus peculiares hazañas, ni defender su conducta, pero veo oportuno dar a conocer a los lectores de SubNoise.es a este personaje, ya que personifica lo oscuro y autodestructivo que suelen ser las giras en un tour-bus lleno de melenudos. A miembros de Skid Row, Pantera, Type O Negative o Rob Zombie le entran sudores fríos al escuchar su nombre, pero si les invita a ir de fiesta con el no lo dudan. Sexo, drogas, Rock N Roll… Y Tony Wiggins para rematar la faena.

No dispongo de datos biográficos de Tony Wiggins, y sinceramente tampoco los creo necesarios, nadie necesita saber la procedencia, educación, niñez y el origen de conductor de autobús convertido a bufón bizarro. Es un varón norteamericano de raza blanca, y el tipo que se cuelga quince kilos de peso del piercing de su pezón para que alguien lo grabe en video cuando un puñado de músicos melenudos pasan solo 2 horas al día sobre el escenario, y 22 horas sin saber que hacer. El famoso encargado de seguridad de Pantera, «Big» Val Vichekas llamó a Sharon Osbourne para ofrecer sus servicios como miembro de seguridad en las giras de Ozzy, cuando le preguntó por su experiencia, el solo le contestó «he girado con Skid Row y Pantera» y ella exclamó «¿Y con Tony Wiggins no? Contratado».

Sexo, Drogas, Rock n Roll... y Tony Wiggins!El descubridor de Tony Wiggins no podía ser otro que Dimebag Darrell, Rey de todos los desmadres, que junto a Sebastian Bach (quien presume de que Wiggins era su chofer particular) salían de fiesta con él a modo de niñera, quien con su poder de atraer todos los vicios, les proporcionaba todo tipo de placeres, y aseguraba cada noche situaciones imposibles, ataques de risa, disparates y desfase al borde de la muerte. Quizás Wiggins siempre ha sido conductor, lo desconozco, pero me inclino a pensar que era un camello y que Dimebag al ver su potencial como «maestro de ceremonias peligrosas» se lo llevó de gira.

El caso es que Wiggins tiene numerosas apariciones en los «Home videos» de Pantera, donde aparece con sus divertidos atuendos, organizando fiestas, bromas de mal Wiggins, pero Dimebag no podía publicar aquello en video. Un decálogo interminable de «no intente hacer esto en su casa», según cuentan, cuando su cabello estaba gusto, y compartiendo borracheras con toda la pandilla. Está claro eso no es a todo a lo que se dedicaba Sexo, Drogas, Rock n Roll... y Tony Wiggins!atado en una cola de caballo, lo cual era raro, significaba que estaba haciendo su trabajo «oficial» manejado el autobús, cuando su cabello estaba suelto, se dedicaba a su trabajo «real», asegurando la autodestrucción de quien le rodeara, buscaba todo lo maldito de la ciudad y lo llevaba al autobús, drogas, sexo, personajes bizarros y desfase hasta estar inconsciente.

Al acabar las giras con Pantera, mientras los miembros del grupo y toda la Pantera-Crew descansaban de Tony, dándose una razonable cura de salud, Wiggins seguía de gira con Danzig, Manson, y un largo etcétera. Wiggins se había montado en un tren del que no podía bajarse, Marilyn Manson habla extensamente de él en su biografía «La larga huida del Infierno», tras conocerlo en la gira de «Portrait of an American family» junto a Danzig. Lo describe así:

«Ciento noventa y cuatro libras de carne abusada, músculos atrofiados y duros huesos, Tony Wiggins era una aspiradora de pecado. Sus ojos azules brillaban con la luz de una fiesta perpetua y sus labios se enrollaban y desenrollaban con amenazadora atracción. Sólo su encanto, que manaba de su cola de caballo rubia y su barba al estilo del Coronel Sanders, señalaban algún rastro de modales, decencia y moral. No importaba en donde estuviera ni a que hora, mientras más pequeña fuera la ciudad y menos propicio el momento, mejor. Tony Wiggins lograba succionar la suciedad, corrupción y decadencia de las calles y traerla hacia nosotros. Emergió del autobús de Danzig vestido con jeans negros, camiseta negra y gafas oscuras. Se veía como alguien que te golpearía sin piedad y luego te pediría disculpas. Le hice un cumplido por sus gafas. Él se las quitó, y sin siquiera dudarlo, dijo, “Toma, son tuyas.”

Desde ese día, ya no estábamos de gira con Danzig. Estábamos de gira con Tony Wiggins, su chofer. Cada mañana tocaba la puerta de nuestro autobús o de nuestra habitación de hotel y nos despertaba con una botella de Jägermeister y un puñado de drogas. Las noches con Wiggins terminan usualmente. Enreda las cosas y no se detiene hasta que alguien está muerto, en el hospital o inconsciente entre su propio vómito.»

Sexo, Drogas, Rock n Roll... y Tony Wiggins!Os propongo que conozcáis a Tony Wiggins también por una razón de pura supervivencia, si estáis en el antes o después de un concierto y se os acerca para proponeros ir al tour-bus junto a las estrellas, o preguntaros algo, salid huyendo de ahí por muy seductor que os parezca la idea de meteros en un autobús con la gente de una banda de Rock, ¿por qué? Además de ser recluta de groupies que le practiquen sexo rápido a los Rock Star que lleve Wiggins de gira, al temible conductor le encanta realizar experimentos psicológicos, como el acercarse a una pareja y darle sólo a la chica un pase para los camerinos para probar su relación. Pero Wiggins, según se narra en la biografía de Manson, cansado de explotar a las chicas en el backstage, decidió prestarles un servicio terapéutico. Al principio todo lo que necesitaba era una cámara de video y algunas chicas dispuestas a confesar sus pecados más graves. Cuando eso dejó de divertirle la cosa fue a mas, e inventó una maquina de tortura donde Wiggins ataba a las fans desnudas con las manos detrás de la espalda, el aparato las obligaba a tener la piernas abiertas en un ángulo de noventa. El aparato había sido diseñado para mujeres, pero a Wiggins también le parecía divertido ver a un chico desnudo abierto de piernas ahí. Si movía cualquiera de sus miembros en esa posición, la cuerda alrededor de su cuello se apretaba y comenzaría a ahogarse. Para evitar estrangularse, a victima tenía que esforzarse por mantenerse en esta incómoda y vulnerable posición. Wiggins encendía entonces la videocámara, y capturaba las luchas desde cada ángulo con el «Master of Puppets» de Metallica como soundtrack del experimento.

De todo aquello emergió el Tony Wiggins «músico», autor de remezclas mejor dicho, ya que las grabaciones de Tony Wiggins, con conversaciones, alaridos y ruidos guturales provenientes de esas sesiones fueron habituales como samplers de varias de las remezclas de Marilyn Manson, aunque muchas de ellas, en poder del reverendo, nunca se editaron, y muchos videos fueron destruidos por razones obvias. Sin embargo Wiggins aparece en los créditos de, por ejemplo, una versión acústica de «Cake and Sodomy». Según Manson: «Como la canción critica a la basura blanca sureña y cristiana, no había mejor manera de remezclarla que poner a Wiggins tocando una versión así».

Sexo, Drogas, Rock n Roll... y Tony Wiggins!Puede resultar de mal gusto seguir entrando en detalles y anécdotas, pero me resulta inevitable. De nuevo con Manson, una noche en un hotel de Norfolk, Virginia, él entró al cuarto, puso unas cuantas líneas de cocaína mezcladas con suciedad y… ¡Polvo para matar cucarachas!, las inhaló, y al rato los roadies de Manson pensaron que lo mejor era llevarlo de emergencia al hospital, pero viendo aparecer semejante animal, borracho, con maquillaje corrido, agua y sangre… Les ignoraron. En vez de quejarse, Wiggins simplemente tomó una bandeja metálica y se puso varias líneas más.

No se porque una banda de Rock se expone tanto a la cuerda floja dejando que un tipo así sea el que lleve los mandos de sus vidas en un tour de muchas semanas, supongo que hacer semejante ejercicio de funambulismo, el estar con Tony Wiggins de gira, es para un músico como cuando pasamos cerca de un accidente, da miedo acercarse a ver que pasa, pero al final acabamos haciéndolo.

¿Moraleja? ¡Qué demonios!

Pro-Noise

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  • Pro-Noise
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  • 26/11/2009
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