Amplifier extienden sus tentáculos

AmplifierVarios años de duro trabajo han precedido a la edición de «The Octopus», el último trabajo de la banda de Manchester, Amplifier. «The Octopus» es una obra conceptual, donde encontramos la cara más progresiva del grupo, que los está devolviendo, en cuanto a la crítica se refiere, al lugar de donde nunca debieron salir. La crítica británica alabó su primer homónimo disco, ellos también se están rindiendo a los hechizos de su último trabajo. El bajista de la banda, Neil, contesta con sinceridad a las preguntas de SubNoise.
 

Miembros:
Sel Balamir: voz y guitarras
Neil Mahony: bajo
Matt Brobin: batería

http://www.amplifierband.com/
http://www.myspace.com/amplifiertheband

Por crispiter

Amplifier. Foto: Sonja NiemeierSubNoise: Ha sido un largo camino hasta finalmente lograr la edición de «The Octopus». Contadnos lo que vamos a encontrar en el CD.
Neil: Hola, bueno, ¡supongo que es probable que ya lo hayáis escuchado! Pero os puedo dar una breve introducción. Se trata de un viaje personal. Un viaje en el que su objetivo no es encontrar a dónde vas o entender por qué te diriges allí. Se trata de descubrir por qué nunca se puede volver.

SubNoise: ¿Cómo fue el proceso de grabación y producción?
Neil: El proceso de grabación fue un gran disfrute. Todos estábamos en buenísima disposición en las sesiones importantes. En general los ensayos fueron como ser jovencitos de nuevo. Estábamos llenos de ideas y realmente disfrutando de sacar lo máximo de nuestros instrumentos de nuevo. Subíamos el volumen y nos dejábamos ir – íbamos grabándolo todo, por lo que hubo un montón de ideas diferentes para ir sacando de aquí y de allí.

La producción fue un asunto muy diferente. Al principio sólo se encargó Sel, por lo que no podía adelantar mucho el trabajo y terminaba totalmente hasta la extenuación. No obstante, esto lo hizo más fuerte y consiguió un trabajo asombroso. En cuanto al estudio, todos nos pusimos manos a la obra y éramos como chiquillos en una tienda de juguetes – cambiando cosas constantemente, añadiendo nuevas bases de batería o nuevos efectos en los pedales. Estábamos totalmente entusiasmados con una cantidad inimaginable de posibilidades. ¡Trabajamos muy bien juntos!

SubNoise: ¿Teníais claro desde el principio que «The Octopus» debía ser un doble CD? ¿O surgió de forma espontánea?
Neil: Originalmente se planearon 8 canciones, y a la vez estábamos trabajando en otro álbum que se llamaría “Mystoria”. Conforme íbamos ensayando la mayor parte de las ideas se adaptaban bien para formar parte de «The Octopus», por lo que las íbamos añadiendo. Cuando ya llevábamos unos 12 temas o así, nos dimos cuenta de que no seríamos capaces de eliminar lo suficiente como para volver a 8 canciones. «The Octopus» había hablado, y decidió por nosotros que se expandiría a dos veces ocho. Él, «The Octopus», se salió con la suya. Pero ha acabado siendo exactamente lo que tenía que ser. No habríamos podido soportar la culpa de otra forma…

SubNoise: ¿Qué es lo mejor y lo peor de afrontar un proyecto como «The Octopus» totalmente autofinanciados?
Neil: Me temo que no hay forma de explicar esto de forma excitante… Simplemente es muchísimo trabajo por hacer. Tan sólo estar en un grupo y llevarlo seriamente, poniendo todo lo que hace falta, ya es una enorme cantidad de trabajo… Pero además, ¿¿¿hacer también todo lo demás??? Es una empresa de gran envergadura. Creo que será difícil para la gente imaginar lo mucho que hay que hacer. Organizar nuestros propios tours, sesiones de fotos (¡y entrevistas!), sesiones de ensayo y grabación, el mantenimiento de las webs, foros, emails, organizar la manufactura de los CDs, firmar en 500 álbumes, enviar por correo miles de CDs… ¡Y escribir ese libreto del CD! (Nota de SubNoise: los que hayáis visto el libreto lo entenderéis)

Amplifier. Foto: Sonja NiemeierY esa es solo la parte creativa. La otra cara es la financiera. Intentar sacar tiempo para generar dinero para poder hacer toda la parte creativa – ideas para camisetas o pósters, o diseñar clips para YouTube o samplers para el Myspace, intentando mantener actualizados los perfiles.

Y finalmente está la parte monótona, pero tremendamente importante -probablemente la más importante-, que es tratar con el merchandise. Si no podemos pagar el estudio, estamos acabados. Game Over. Así que se trata de estar constantemente ocupado para hacer que la cosa funcione bien. Y tener vida por ahí de vez en cuando, ¡por supuesto!

Ese es el inconveniente. La ventaja es fácil. Simplemente no podríamos haber hecho un disco así, sin hacerlo todo por nosotros mismos. De eso es lo que se trata todo esto.

SubNoise: A lo largo de «The Octopus» hay un hilo conductor. ¿Podéis contarnos algo de la historia conceptual del disco?
Neil: La idea original surgió vagamente de una conversación un poco loca sobre la energía y la oscuridad, y de un pulpo que se alimenta tu alma y difunde su maldad por todo el mundo. Estábamos un poquito colocados ¿se nota? Pero una vez que Sel lo dejó salir de su caja, se apoderó de todos nosotros.

SubNoise: El artwork es bastante impresionante. Vosotros sois responsables del concepto estético, ¿verdad?
Neil: Si, lo hicimos todo. Excepto hacer los dibujos en sí mismos. Algunos amigos, que resulta que son unos genios con el diseño, nos ayudaron. Jacky Howson diseñó el logotipo de «The Octopus» y Paul Hallows hizo las bellísimas ilustraciones.

SubNoise: Cuando apareció The Octopus, hubo una edición de lujo que se agotó en pocas horas. ¿Qué podíamos encontrar en esa edición? ¿Habrá otra oportunidad para conseguirlo?
Neil: El artwork era en forma de un bonito libro antiguo, que contenía todo el artwork original y una especie de libro de cuentos de 70 páginas, que te ayuda a entender el laberinto de «The Octopus». La música era exactamente la misma. Todos fueron firmados y dedicados por nosotros a los amigos que los compraron. ¡Conectar con toda esa gente tan directamente fue toda una experiencia!

SubNoise: Antes de «The Octopus» lanzasteis “Eternity”, una recopilación de canciones antiguas, para celebrar los diez años de Amplifier. ¿Qué ha cambiado en la banda personalmente y musicalmente en diez años?
Neil: Bueno, mucho en realidad – si uno piensa en su vida 10 años atrás, uno es probablemente una persona diferente, ¿verdad? No obstante, «Eternity» y «The Octopus» tienen algo en común: hemos hecho ambos discos completamente por nosotros mismos, por lo que creo que hay una sensación de libertad en ambos discos que no está en nuestros trabajos anteriores. ¡Y eso es bastante sexy!

SubNoise: Un amigo de SubNoise piensa que hay un trasfondo de los Beatles en Amplifier. ¿Está en lo cierto? ¿O le podemos dar una colleja?
Neil: Bueno, tenemos guitarras y cantamos canciones, por lo que podría decir eso. Por supuesto, los Beatles son una influencia en toda persona que esté realmente interesado en la música.

Amplifier. Foto: Sonja NiemeierSubNoise: Dadnos un adjetivo (o unas pocas palabras) que os sugieran las siguientes bandas: (Nota… algunas son difíciles de traducir)
Led Zeppelin: Geniales (groovy)
Motley Crüe: Unos pintas (sleazy)
Pink Floyd: Fenomenales (far out)
Porcupine Tree: ¿No he oído eso antes en alguna parte?
The Beatles: Innovadores (ground breaking)
Oceansize: Amigos
Pineapple Thief: Buenas canciones
Slayer: ¡SLAYER!
Amplifier: ¡Seguidnos!

SubNoise: ¿Alguna fecha cerrada para conciertos? ¿Vendréis al continente para la temporada de festivales de verano?
Neil: Ahora mismo estamos trabajando en ello.

SubNoise: ¿Hay alguna posibilidad de veros por España?
Neil: Esperemos que si. También estamos intentándolo.

SubNoise: En vuestros conciertos, tanto Sel como Neil utilizáis un gran número (¿excesivo?) de pedales de efectos. ¿Cómo sonarían Amplifier sin efectos? ¿No ahorraríais un montón de espacio con una pedalera multiefectos en condiciones?
Neil: Para sonar a Amplifier necesitamos la Gibson SG de Sel, y sus pedales Big Muff y el Boss DM2 de delay, mi pedal amarillo de distorsión, el aparatejo de Zoom y el Rompecul*s (Nota de SubNoise: imaginamos que será el nombre de su bajo…). Y los brazos de Matt. El resto es sólo por el espectáculo.

SubNoise: ¿Qué opináis de tocar en una sala llena de gente fumando (en el mejor de los casos) tabaco?
Neil: No nos molesta. Pero una vez compartimos autobús con una banda suiza que fumaban a todas horas todos a la vez en el compartimento trasero y fue muy desagradable. ¡Tendríamos que haberlos liquidado!

SubNoise: ¿Con qué bandas habéis compartido escenario y nunca repetiríais? (¿y por qué?) ¿Y con qué bandas os gustaría poder salir de gira?
Neil: Ha habido unas pocas bandas que no nos dejaban mover ni una sola cosa en el escenario. Nada. Eso es muy molesto. Ególatras de los que se puede prescindir. Algunas de las giras que hemos hecho han sido excepcionales – una que destacamos fue con Opeth por Europa. Fue simplemente fantástica. Una gran banda, grandes tipos y ciudades increíbles. La gira con Charlie Barnes por el Reino Unido fue también muy divertida – algo auténtico a lo «parte de atrás de furgoneta», a la vieja escuela. ¡Muy diferente a la de Opeth! Además, a todos nos encantaría ir de gira con Frank Zappa. Pero no estamos teniendo mucha suerte con su agente.

SubNoise: ¿Qué versiones os gusta tocar más? ¿Tenéis alguna versión que tocáis en la privacidad de vuestros ensayos que no os atreveríais a tocar en un concierto?
Neil: No hacemos versiones. Pero de vez en cuando, Matt y yo colamos un poco de “Run to the Hills” de los poderosos Iron Maiden!

SubNoise: ¿Podéis recomendar a los lectores de SubNoise alguna nueva banda de vuestra zona?
Neil: Lo siento. Hemos estado muy ocupados con nuestra música.

SubNoise: ¿Alguna otra frase para vuestros fans españoles?
Neil: «Propagad la Palabra del pulpo»

«The Wave»

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Fecha:
  • 17/02/2011
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