Desempolvando… “Coup d’etat” de Plasmatics

Desempolvando... 'Coup d'etat' de PlasmaticsEstrenamos esta nueva sección donde vamos a intentar sacar a la luz discos que, por una u otra razón, han quedado un poco olvidados con el paso del tiempo o que no han tenido el suficiente reconocimiento. Tendrán cabida todos los géneros y podréis encontrar tantos álbumes de bandas poco conocidas como trabajos de grupos de renombre. De cualquier forma, nuestro objetivo será siempre intentar descubriros grandes discos que no suelen aparecer muy a menudo en los medios.

Wendy O. Williams siempre tuvo demasiada atención por sus polémicas y provocadoras actuaciones. Salía al escenario muy ligera de ropa, destrozaba guitarras y, si hacía falta, hasta coches y amplificadores. Demasiado sexo para algunos y excesiva en sus actuaciones en unos años en los parecía que el punk ya había escandalizado todo lo que tenía que escandalizar. Pero aparte de todo esto, O. Williams lideró una de las bandas más corrosivas de finales de los setenta y principios de los 80: Plasmatics. El proyecto surgió de la relación de Rod Swenson y Wendy O. Williams, ambos ligados al movimiento antiarte, en el que irreverencia y la renovación cultural era algunas de sus señas de identidad.

Después de unos primeros años de diversas acusaciones de escándalo público, pero en los que también contaron con el beneplácito de grupos como Motörhead, y un par de discos bastante entretenidos (“New Hope for the Wretched” y “Beyond the Valley of 1984”) llegó el álbum que en el que aglutinaron lo mejor de dos escenas y en el que consiguieron dar con un sonido verdaderamente personal: “Coup d’Etat”, que fue producido por Dieter Dierks, que ya llevaba unos años cosechando un gran éxito con Scorpions y trabajos como “Taken By Force” o “Blackout”. La mezcla de punk y heavy que más tarde adquiriría rango de género con bandas como Anthrax o S.O.D. había quedado en este disco totalmente definida.

El espectacular comienzo de “Put Your Love In Me” es inolvidable. Unos primeros treinta segundos de introducción de acústica y eléctrica que dan paso a una O. Williams que se desgañita en cada frase, en cada palabra. El trabajo de Richie Stotts en las guitarras es enorme: punzante y afilado en todo momento. Un tipo con talento y capacidad de sobra para fabricar unos solos que no envidian en ninguno momento lo que años después harían otros en bandas como Skid Row o Guns ‘n Roses. Una lástima que no hayamos tenido muchas oportunidades de escucharle después de su paso por Plasmatics y King Flux. Por cierto que también Stotts debió haber quedado impresionado con el peinado a lo mohawk de Travis Bickle en “Taxi Driver”, porque tanto Wendy como él llevaban su característico corte de pelo.

“Stop” y “Rock ‘n’ Roll” continúan en ese camino de grandes estribillos a caballo entre el punk y los ritmos más pesados del heavy. “No Class” es una versión del clásico de Motörhead que había sido incluida en el EP “Stand By Your Man” de Wendy O. Williams y Lemmy Kilmister. Desde el directo “Everything Louder than Everyone Else”, Lemmy aún sigue dedicado “No Class” a Wendy en muchas de sus actuaciones. “Mistress Of Taboo” tiene ese punto Motörhead de rock clásico acelerado y “Country Fairs” es la más punk de todo el álbum. Pero es hacia el final del álbum cuando encontramos uno de los temas más completos: “Path Of Glory”. Con un inicio demoledor y la voz de Wendy en uno de sus momentos más salvajes, el tema se desarrolla sobre un ritmo casi marcial para pasar a un estribillo muy melódico en la línea de Blondie. Una mezcla auténticamente impresionante que nos había anticipado en el cuarto corte del disco: “Lightning Breaks”. Para cerrar, un clásico entre clásicos: “The Damned”. Un tema que ha sido más conocido posteriormente por la versión que realizó Destruction e incluyó en su EP “Mad Butcher”.

“Coup d’Etat” fue presentado en directo como teloneros de Kiss en la gira del “Creatures of the Night”. A raíz de aquí, Gene Simmons se interesó bastante por ellos (o más bien por ella) y acabó produciendo el primer trabajo de Wendy O. Williams en solitario: “WOW”. Un disco que llevaba la marca Kiss grabada a fuego y en el que también estaban Eric Carr, Paul Stanley, y Ace Frehley. Quedaba claro que Simmons no entendió a Wendy ni un ápice de lo que lo hizo Lemmy

“The Damned”

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  • 18/10/2011
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