Desempolvando… Badlands

Este es otro de esos casos en los que nos encontramos ante una banda que tenía todo lo necesario para triunfar y a pesar de –o quizá debido a- ello, no lo consiguió del todo. La idea surge del conocido guitarrista Jake E. Lee quien decide abandonar a Ozzy Osbourne después de la gira de “The Ultimate Sin” y formar un nuevo grupo. Pronto conoció al vocalista Ray Gillen, quien había estado poco tiempo con Black Sabbath sin llegar a grabar más que unas pocas demos con ellos. La formación la completarían poco después Greg Chaisson y Eric Singer.

Desempolvando… BadlandsAlejándose totalmente del glam y hard rock casi pop que ya por entonces daba sus últimos coletazos con grandes éxitos como “Dr. Feelgood” de Mötley Crüe o “Pump” de Aerosmith, Lee y Gillen se meten de cabeza en un hard rock potente, sin concesiones a las modas imperantes y con mayores influencias blues que otros discos de aquellos planteaban un sonido similar, como el primero de Skid Row o el “Slip Of The Tongue” de Whitesnake. Su primer álbum, homónimo, es un auténtico compendio de rock & roll bien hecho capaz de situarse muy cerca del gran disco de rock de los 80: “Appetite For Destruction”. La apertura con el enorme riff de “High Wire” es sólo el anticipo de lo que vamos a encontrar más tarde en “Dreams In The Dark” o “Dancing On The Edge” que, junto con “Jade’s Song” y otras, nos plantean una primera media hora absolutamente excepcional. Pero llega “Rumblin’ Train” y todo lo anterior casi parece un aperitivo ante este blues-rock en el que Gillen se muestra pletórico. La frescura, los magníficos riffs y los tremendos estribillos de aquel primer disco venían perfectamente aderezados por una base rítmica compacta y un Jake E. Lee muy inspirado en los solos.
Desempolvando… Badlands
En 1991 editaban “Voodoo Highway”, un disco que marca el comienzo de la caída de Badlands. El álbum seguía contando con buenos temas, como “Show Me The Way” o la versión de James Taylor “Fire And Rain” y, aunque se les podía achacar que empezaban a estirar demasiado la fórmula, fueron las tensiones surgidas entre sus miembros durante la grabación las que dieron al traste con la banda poco después. A partir de aquí todo se complica con una sucesión de acusaciones entre Lee y Gillen que poco o nada tienen de interés más que para quienes se entretengan con los detalles de la prensa rosa del rock.

Desempolvando… BadlandsEn 1998 se editaba “Dusk”, un disco en el que contaron con la participación de John West para cantar en algunos temas, ya que Gillen falleció a finales 1993. “Dusk” es un álbum inexplicable. Se editó en un momento en que otras corrientes musicales en boga copaban el mercado y apenas quedaba espacio para este tipo de lanzamientos; cierto es que la banda aún contaba con una base de aficionados, pero no tantos como para que el lanzamiento fuera un éxito y mucho menos cuando lo que contenía era un puñado de temas bastante mediocres. Un final que podríamos tildar de inmerecido si no fuera porque ellos mismos pusieron bastante de su parte para llegar a esa situación.

Una banda que surgió de la valentía de Jake E. Lee al abandonar el éxito asegurado de Ozzy Osbourne para embarcarse en un camino diferente podría haber tenido una carrera más larga y fructífera, pero al menos nos dejó un primer disco bárbaro, cuya mejor continuación no son “Voodoo Highway” o “Dusk”, sino “Retraced”, el estupendo trabajo de Jake E. Lee de 2005 en el que versionaba a diversos músicos de los 70 y que suena como una excelente continuación de Badlands mucho más bluesera.

Texto: Juan Manuel Vilches

“High Wire”

“Dreams In The Dark”

Autor:
Categorías:
Tags:
Fecha:
  • 31/07/2012
Compartir: