Piorno Rock 2009

Soulfly
 
 
 
Y luego nos quejamos en Andalucía. Tenemos el festival decano del metal en España, el Piorno Rock, cada año con mejor cartel, como el de esta edición, y por solo 30 euros. Todo hacia suponer una multitudinaria asistencia, pero… Desagradable sorpresa, escasísima asistencia.
 
 
 
 
 
 

El pasado 6 de junio se celebró en la Granadina localidad de Pinos Puente el Piorno Rock 2009. La quinceava edición, primera al aire libre y en clara apuesta por el metal internacional. En lo que a organización se refiere, me resultó un festival muy serio (es la primera vez que asistía a un Piorno Rock), supongo que la escasa asistencia, sumado a la veteranía de los responsables de la cita, dieron lugar a un evento controladísimo, sin colas y sobre todo cómodo, en todos los aspectos. Quizás como única pega diría que eché de menos un mejor sonido, mayor potencia, pero también hay que tener en cuenta que no es un macrofestival en lo que a asistencia se refiere, y además el viento perjudicó mucho la calidad del sonido.

No pude llegar a tiempo de ver las bandas que abrieron el festival, llegué justo cuando Brutal Thin saltaban al escenario. Con su sobrada experiencia, supieron acaparar la atención del público gracias a sus más sonados éxitos, algunos sorprendentemente frescos hoy día pese a tener ya tantos años. Nadie les puede reprochar ganas y entusiasmo, incluso el cantante comentaba que el batería tenía «un dedo del pie roto por dos sitios» y aun así se dejaron la piel. Pero acabada la actuación, pudo quedar la impresión de que estuvieron tocando el mismo riff todo el concierto.

DagobaDagoba fueron para mí (junto a The Haunted) los mejores de la cita. Con una esplendida entrega y una calculada puesta en escena hicieron valer sus temas a los muchos que desconocían la banda. Los franceses dejaron con la boca abierta a todo el mundo y como no podía ser de otro modo, sus cds a la venta en el puesto de merchandising volaron. Técnicamente los mejores del festival, lástima que el sonido desluciera los geniales arreglos de su enjuto guitarra, que no paró de animar al público. Lo del Franky, el batería, ya es cosa de otra liga, pocos he visto en vivo con un golpeo tan espectacular y endiablado. El vocalista brutal, muy versátil y chapurreando en español, y resultaba chocante su vestimenta metrosexual (pantalones y camisa propios de Enrique Iglesias) con sus continuo headbanging y feroz estilo vocal, aparte de un sorprendente parecido físico a Peter Tägtgren de Hypocrisy/Pain. En conjunto, la sensación que transmiten en vivo es que Dagoba es un rodillo de metal, mucho menos góticos y oscuros que en estudio, al grano y directos a la yugular, con total ausencia de teclados y samples, cosa que me extraño muchísimo teniendo en cuenta el protagonismo que le otorgan en sus álbumes a este aspecto.

EntombedDespués de esto, poco pudieron hacer Hora Zulú, una de esas bandas que por culpa de su peculiar vocalista, o la odias o la amas. Creo que la actitud y aptitudes del «frontman» dejaron mucho que desear, limitado hasta el extremo en recursos, con el mismo registro vocal mantenido durante tooooda la actuación y deambulando sin chispa por el escenario, sin dar muestras de que le corra sangre por las venas. El único intento de conectar con el público fueron sus comentarios hacia el público al estilo «club de la comedia», y eso, tras lo que habían hecho Dagoba en el mismo escenario minutos antes… Rechinó de tal manera que poco faltó para que algún metalhead hiciera uso de su libertad de expresión contra la banda con las armas arrojadizas que todos teníamos bajo los pies. Jugaban en casa y supongo que contaban con más de un seguidor incondicional, vecinos y familia, pero yo pasé vergüenza ajena viendo a diferentes miembros de bandas internacionales cuando miraban al escenario y veían con lo que nos tenemos que conformar en este país.

CalibanUna cerveza para olvidar, que ahora vienen Entombed. Lo más destacable fue sin duda el carisma de su vocalista, que parece cada día más cascado, pero Lars Petrov es un frontman como la copa de un pino, con una garganta y actitud única. Junto a Nico Elgstranda (bajista) siguen defendiendo dignamente el nombre de Entombed por los escenarios. Sin embargo, Alex Hellid tocó la guitarra asustado (sin moverse, con capucha y gafas de sol), y el batería que anduvo muy justito, no me parecieron a la altura.

Caliban fueron otros que se dejaron la piel, y pretendieron que el público se partiera la crisma al organizar un «wall of death» de lo mas simpático, ya que el publico se empezaba a aporrear antes incluso de que la banda empezara a tocar y diera el «preparados listos ya». Presentaron un tema nuevo, al parecer en exclusiva, en sintonía con su estilo Metalcore técnico, el cual defendieron perfectamente durante toda su actuación.

The HauntedY bueno, que grandes The Haunted. Lo mejor de la noche, sensación de autentica banda de Rock duro, compacta y rodada. Concentraron su repertorio en sus dos últimos álbumes. Cuando ves a The Haunted no está claro si escuchas Trash metal, Death metal melódico a la Sueca o una banda americana de metal 90. Grande Grande Rock. Su elegante y singular vocalista, Peter Dolving, y las afiladas cuerdas de los hermanos Björler casi acaban con nuestros cuellos. Envidiable su capacidad de transmitir tanta fuerza, tanto con su viejos temas a toda velocidad como con su renovado estilo con medios tiempos de Groove metal. Sin prácticamente pedir la colaboración del publico (y sin recurrir al ya cansino «wall of death»), las maneras y actitud sobre el escenario de The Haunted contagiaron a todos los presentes, quienes sufrimos algo parecido a un coitus interruptus en el final inesperado del concierto, que pudo ser histórico de no ser bruscamente cortado en mitad de un tema por algún problema con la batería.

BrujeríaYo respecto a Brujería nunca he sabido cuando van en serio y cuando se están riendo de ellos mismos, y tras verlos en directo tengo algo clarísimo: Siempre hay que tomárselos a guasa. Cuando les vi hacer una coreografía en «Marcha de Odio» y decir «a mover la colita» me di cuenta. Su puesta en escena es todo un show, cabezas pinchadas en palos, machetes, rostros ocultos y con sus tres vocalistas inmersos 100% en su papel Narco-satánico. La ausencia de Dino Cazares fue la clave, a mi no me parecieron auténticos, pese a contar al bajo con Jeff Walker (Cínico) de Carcass, y con Shane Embury (Hongo) de Napalm Death cambiando bajo por guitarra… Dino es mucho Dino, y tocar sus acordes con una Gibson SG de 6 cuerdas de manera «nirvanera» por mucho Shane Embury que seas… Te da un 5 raspado. Algún «chingón» del publico se atrevió a gritarles varias veces «Brujo, tienes a Dino Cazares en la panza cabrón». Aun así, allí todo el mundo se lo pasó bien.

The Haunted«¿Ahora tocan el Canto del Loco no?» le pregunté de broma a un ansioso mega-fan de Max Cavalera antes de que Soulfly saltaran al escenario. Los cabezas de cartel habían creado mucha expectación. Cuando eres una leyenda viva, te acompaña una gran banda, y puedes elegir un set-list compuesto de éxitos de Soulfly y Sepultura todo va sobre ruedas. Agradaron y mucho a todo el mundo, quizás he visto a Max en otras ocasiones mas motivado, pero no faltó de nada, participación del hijo de Max como segundo vocalista en un tema, interludio de percusión, solo de guitarra de Marc Rizzo… Quizás un show algo corto (¿por exigencias de las autoridades?) pero un gran final para el festival.

En resumen, gran noche, en la que para mi quedó muy claro que entre las bandas españolas y las europeas hay una diferencia brutal, tanto en bandas jóvenes como en consagradas estamos muy (pero que muy) por debajo de lo que se hace en Francia, Suecia o Alemania.

Lo mejor: The Haunted. Y que fue el festival con más chicas guapas al que he asistido. Andalucía tiene eso.
Lo peor: La escasa asistencia de público.

Autor:
  • Pro-Noise
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Fecha:
  • 01/07/2009
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