New Noise Festival 2014: La primera vez de muchas

Empezaré con un tópico: “Si me hubieran dicho dos semanas antes, que iba a estar en Karlsruhe, derramando chorros de sudor, e hirviendo de emoción, no me lo habría creído. De hecho, creo que el sudor fue lo que nos unió a todos.

Este año el cartel, en comparación con los anteriores, ofrecía una propuesta más enfocada a consolidar y dar soporte a bandas jóvenes, iniciativa que apoyo de todo corazón, aún así, siempre hay nombres sólidos, como Maybeshewill, Nasty, o Maroon. El formato del concierto, como todos los años, apostó por la eficacia, la rapidez, tanto en la duración de los directos, como en el intercambio entre las bandas, que era muy rápido, aparte de que los técnicos de sonido sabían lo que hacían todo el tiempo. Eso atraía a este año, una vez más, a los fans del hardcore más straight edge, o a propuestas más extremas, como el black metal, el doom, o el emo violence.

Se presentaron más de 20 bandas en total, de las cuáles hubo muchas que tenía que ver como cuenta pendiente, y otras, que me volaron la cabeza, tal cual. La primera banda en demostrar cuanto tiene que ofrecer, fue Red Apollo, producto nacional alemán, unos chavales, pero que saben manejar muy bien sus influencias, que van desde el hardcore al black metal y el doom (entorno musical que ahora es el caldo de cultivo de estas nuevas bandas) y que, siendo el segundo concierto, ya dejaba entrever a que se tenían que atener los despistados.

A todo esto, el festival, siendo tan duro, tenía un aspecto casi de cuento, con dos carpas de circo pequeñas a modo de escenario, comida vegana, y bicicletas que hacían café. En la segunda carpa, sin escenario, otras bandas. Se mezclaban estilos entre una y otra, siendo los más instrumentales los que tocaban en la carpa con escenario. Implore entraron a matar, practicando un black metal muy crudo con paseos por el grindcore y el hardcore más pesado, dejando a los que no los conocíamos boquiabiertos. Después de sudar, reponer agua, y acabar disecado en los demás conciertos, llegaron Vestiges. El público se quedó callado y quieto, observando el directo de esta prometedora banda de Washington, que tocaba su último material, extraído de splits con otras bandas como Panopticom, y parte de su primer disco “The Descendent of man”, un comienzo brutal para una banda.

Vestiges

Vestiges

Vestiges

Vestiges

Maybeshewill llegaron agotados por el calor, como todos, pero aún asi, hicieron un directo impecable, de los mejores que he visto, sin duda. Tengo que destacar el sonido del festival, que siendo pequeño y corto, fue brutal y suave cuando tenía que serlo. Tocaron sus temas míticos, así como un adelanto de su último disco “Fair Youth”, el tema “In Amber”. Lo dicho, impecables.

Maybeshewill

Maybeshewill

Maybeshewill

Maybeshewill

Y el malotismo llegó con Nasty, que saben que manejan el hardcore belga como nadie; Paddy, el jarcoreta rapero, animaba y provocaba al público para que hiciera moshing constantantemente, de hecho parecía no estar ni siquiera cansado entre tanto malotismocore. De los mejores directos del festival, sonaron particularmente pesados, con unos breakdowns dignos de la chulería del cantante: un tío majo.

Nasty

Nasty

Nasty

Nasty

Muchos grupos me dejo en el tintero, aunque no se lo merecen, como Trainwreck, que nos dejaron boquiabiertos a todos con su mezcla de emo violence y metal, con clara influencia de Converge. The Tidal Sleep, o ACXDC, que tienen a uno de los mejores cantantes del metal actual, a mi parecer, y Watered, que se consolidan cada año con grandes álbumes y grandes directos. Eso sin contar a leyendas del hardcore europeo como Rykers.

En la recta final del festival, el calor se va, y el sudor ya se ha secado. Es el turno de Heaven in her Arms, el mejor directo de todo el festival, desde mi punto de vista. Perfeccionistas desde el principio, tardaron mucho más que el resto en poner a punto sus sonidos, los tres guitarras (entre ellos el cantante), el bajo y el batería no pararon hasta que sonó exactamente como ellos querían. Y se notó. Desde la primera canción. Se podía ver en el público rostros de sorpresa, y una gran atención, que agrupó a gran parte del público del festival. Impresionantes.

Trainwreck

Trainwreck

Heaven in her arms

Heaven in her arms

Heaven in her arms

Heaven in her arms

Heaven in her arms

Heaven in her arms

Heaven in her arms

Heaven in her arms

Heaven in her arms

Heaven in her arms

El festival lo cerraron por un lado, Maroon, y La Quiete en el otro escenario. Ambos, con un sonido increíble, dejaron a los fans satisfechos y resudados. La Quiete sonaron como si tuvieran que demostrar algo que llevan demostrando desde el comienzo: que son un punto de inflexión en el emo violence. Brutales y cercanos, se volcaron con un público igual de febril. Hubo lágrimas y gente que no se conocía abrazándose. Fue una experiencia más allá de la música rápida y agresiva.

La Quiete

La Quiete

La Quiete

La Quiete

La Quiete

La Quiete

La Quiete

La Quiete

Para concluir: Ni me lo habría imaginado. Porque la crisis es el archienemigo de los festivales, y yo, por asuntos del azar, fui invitado, a modo de traductor, con alguien que ahora es mi amigo. No solo ha sido una experiencia que repetiré como sea a partir de ahora, sino que, en un marco personal, ha significado que el azar está de nuestra parte.

Texto: Juan Diego Tello

Autor:
Categorías:
Tags:
Fecha:
  • 29/07/2014
Compartir: