Marilyn Manson – Vall d’Hebrón, Barcelona 28/01/01

Marilyn MansonEs curioso el efecto que produce Marilyn Manson en la gente, a algunos les da asco, a otros les da morbo, pero la cuestión es que el concierto de Barcelona agotó las entradas una semana antes. Se llegaron a pagar más de 15000 pesetas en la reventa y consiguió reunir a todo tipo de gente: por la Vall d’Hebron se podía ver desde siniestros a pseudo-siniestros, desde heavies a punks y desde gente absolutamente normal a menores de dudosa reputación. Desde primera hora de la tarde se empezó a crear cola entre la gente que quería estar en primera fila y los que iban a la caza del autógrafo o de la foto con los componentes de la banda a pesar del terrible frío que hacía, lo que demuestra la importancia social del evento.

 

Time for cake and sodomy

Pero centrémonos en la música: Esta vez si, después de la tomadura de pelo de su anterior visita con unos teloneros locales que a pesar de estar muy bien no justificaban el elevado precio de las entradas, se dignaron a traer unos teloneros de lujo: Godhead, el primer fichaje de la discográfica de Manson (Posthuman Records), y Disturbed, un prometedor grupo que con su primer album con Warner “The sickness” se ha ganado una fiel legión de fans. Un apunte: ¿quien decía que lo viejo y lo nuevo no se puede mezclar? ¡Entre grupo y grupo nos deleitaron con canciones de los Beatles y los Rollings! Godhead presentaban su disco “2000 Years of Human Error”, curiosamente su quinto trabajo sin contar los dos ep’s del 97. Buenas canciones, contemos que 3 o 4 con el gancho suficiente como para darse a conocer, buena voz, buen espectáculo (muy bueno lo de cantar con una máscara de gas) y una buena imagen oscura y industrializada. Sobretodo me gustaron la versión de “Eleanor Rigby” de los Beatles y el single “The Reckoning” incluido en la banda sonora de Blair Witch Project 2. Respecto a Disturbed, ¿qué decir? El show empezó con la ejecución en una silla eléctrica del gigantesco cantante del grupo, y nos presentaron casi todo el contenido de su último trabajo. Me esperaba un frontman más loco y fuera de si, pero una vez el concierto superó a la imaginación todo fue sobre ruedas. Con un sonido excelente (al igual que Godhead), una cosa que otros cabezas de cartel se niegan a facilitar a los teloneros normalmente, se entregaron a un público que por lo general no los conocía, lo que no es excusa suficiente para castigarles con gritos del estilo “Manson! Manson!”. Aun así llevaron bastante bien la misión de entretener a los garrulos que por ahí corrían. En la librería del distrito podeis encontrar “The Reckoning” de Godhead y “Shout 2000” (la versión de Tears for fears) de Disturbed.    

Todos los grupos tocaron al menos una versión    

Marilyn Manson salieron a romper los altavoces con un sonido muy saturado, lo que hacía difícil de distinguir la voz del cantante en los primeros compases del concierto. Dejando la banda el conceptualismo de su último trabajo “Holy Wood (in the shadow of the valley of death)”, optaron por regalarnos los oidos con casi todos sus singles, amenizados con una escenografía bastante más novedosa que en su última visita. Que recuerde sonaron “Lunchbox”, “Sweet Dreams”, “The beautiful people”, “Tourniquet” (con zancos y sobre Twiggy Ramirez y Johnny5), “Irresponsible Hate Anthem”, “Reflecting God”, “Great Big White World”, “The Dope show”, “Rock is Dead”, “The love song”, “Disposable Teens”, “The fight song”, “Burning flag”, “Cruci-fiction in space” (con un Manson de unos 10 metros de altura que acaba menguando), “The nobodies”, “The death song”, “Valentine’s Day”… Y una vez se fueron del escenario nos dejaron con la versión de “Suicide is Painless”.

Los conciertos de M. Manson son todo un espectáculo    

Aparte de lo descrito antes brevemente, pudimos ver al reverendo encorsetado con las medias rotas con una tela a modo de alas de vampiro gigantes, en el papel de dictador esta vez con el símbolo del rifle y las pistolas, predicando vestido de papa entre dos cabezas hechas a su semejanza, cantando bajo un cartel de Holy Wood, disparando papeles plateados al público, simulando el acto con una groupie de las primeras filas que más tarde (y espero) se quedó con un palmo de narices… Y vale, acepto por esta vez a Johnny5 como guitarra. Se salió esta vez y por alrededor de una hora y media me hizo olvidar el glamour de Zim Zum.

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  • 28/01/2001
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