Maid Of Ace ‎– Maid In England (2016)

Maid Of Ace no se fueron de un pueblo de Indiana para probar suerte en Los Angeles, ni se asociaron con ningún productor estrafalario, ni han vivido en las calles más mugrientas de Nueva York zampando quaaludes como si no hubiera un mañana. Pero por su música nos lo podíamos haber creído perfectamente.

Okkultokrati – Raspberry Dawn (2016)

Supongo que el haber compartido piso durante nueve años con un amigo (¡ey, Niño Lobo!) aficionadísimo a las sonoridades metálicas más extremas y maliciosas ha ido haciendo poco a poco mella en mi. Si no no me explico cómo puede ser posible que una florecilla amiga del pop y más cosas no tan bestias esté gozándolo de tal manera con el nuevo trabajo de los noruegos Okkultokrati.

VV.AA. – Venezuela’70 : Cosmic Visions of a Latin American Earth

De la Venezuela actual no voy a opinar, no tengo mucha idea sobre el asunto, y de las constantes informaciones que nos llegan a nuestro país (por lo menos si tocan elecciones generales) poco me fío. En la prensa española dicen –por poner un ejemplo- que Albert Rivera es el paradigma de político de altura y eso no hay quien se lo crea

Zeal and Ardor – Devil Is Fine (2016)

Llevo ya unos días con una sonrisilla tonta permanente, y es que este disco me ha dejado loquísimo. “Devil is fine” es uno de los discos más originales que se han hecho muchos años y a día de hoy no puedo ser imparcial con el trabajo de Zeal and Ardor. Me parece simplemente maravilloso y con toda seguridad de lo mejor con lo que me he topado este año.

Varvara – Death Defying Tricks (2016)

El camino de las críticas de discos en SubNoise es inescrutable, esta semana nos plantamos en Hamina, en el sudeste de Finlandia para conocer a Varvara. Un grupo que, a pesar de muy poco conocidos, ya han alcanzado su tercer larga duración y con el que parece que por fin gozarán de cierta atención a nivel internacional.

Beware Of Darkness – Are You Real? (2016)

Tras un debut afortunado y fresco de cualquier grupo, el verdadero reto es demostrar que lo conseguido no fue una anécdota ni fruto de la casualidad. Muchas veces hemos hablado en estas líneas de esos casos o, directamente, ni hemos hablado de las decepciones que nos han provocado esos segundos discos. Pero, ¿hasta dónde puede llegar la presión y cuánto puede afectar a los músicos?