Películas y Música 2ª Parte: Del vinilo al celuloide

Iggy Pop y Tom Waits en Coffee & CigarettesSi anteriormente nos encargábamos de confeccionar un ranking con las mejores bandas sonoras formadas por grupos, esta vez haremos un repaso de las incursiones más notables de músicos en películas. Nos podríamos pasar días hablando de clásicos como Frank Sinatra, Elvis o el empalagoso de Pat Boone, pero nos vamos a centrar en los últimos años: primero, porque nos sentimos más cercanos a otros artistas, y segundo, porque somos más freakies.

La lista de músicos que han hecho sus pinitos en el mundo del celuloide es demasiado variada, tanto por el tipo de artistas como por el estilo que practican, como para poder catalogarla. La única cosa en común es la excitación que provoca en melómanos como nosotros verlos aparecer en pantalla (casi la misma excitación que provoca escuchar una canción que conocemos en alguna película). No hay nada comparable al subidón de adrenalina provocado por ver a nuestro ídolo favorito durante unos pocos segundos, tenga algún tipo de relación con la película (Jonathan Davis, “Queen of the damned”) o no (Jerry Cantrell, “Jerry McGuire”).

Harry Connick Jr en CopycatApariciones casi subliminales aparte, ¿quien se arriesga a darle un papel de importancia a un músico? Bien, pues algunos lo hacen y salen bien parados. Harry Connick Jr, tras interpretar a uno de los pilotos del “Memphis Belle” bordaba el papel de psicópata en “Copycat” (sobretodo por la imagen a la que nos tenía acostumbrados) y acabó apareciendo en “Independence Day” (será por eso que su carrera como actor se quedó casi estancada). Chris Isaak, a la chita callando, conseguía ser uno de los padres de “El pequeño Buda” y aparecer en “El silencio de los corderos”, obteniendo buenas críticas.

Tom Waits en DráculaOtro caso de estudio son los músicos consagrados, ¿que hacer cuando tienes ya tienes el respeto de todos? ¡Pues dedicarte al intrusismo profesional y seguir triunfando! Tom Waits se comía la pantalla cuando aparecía haciendo de Renfield en “Drácula”, sin contar sus escarceos en “Cotton club” o “Rebeldes” (sí, las dos de Coppola). Se lo pusieron difícil al bueno de Tom cuando lo enfrentaron en “Coffee & Cigarettes” a Iggy Pop pero personalmente creo que salió airoso. La Iguana de Detroit no se queda manca tampoco, ¿quien no lo recuerda en “The Crow: City of Angels” muriendo a manos del vengativo Vincent Perez, en el “Dead man” de Jim Jarmusch o en el “Atolladero” de Óscar Aibar? ¡Sí hasta los movimientos del Gollum de Peter Jackson estaban basados en él!

Pero mis apariciones favoritas son las de aquellos que te hacen dudar si realmente lo que les gusta es estar delante de las cámaras o delante de una banda. Algunos han aparecido tantas veces en pantalla que ya no sabes exactamente a qué se dedican. Para empezar Flea, bajista de Red Hot Chili Peppers, era uno de los componentes del grupo de los nihilistas (“El gran Lebowski”), lo hemos visto Ice-T en Tank Girlperseguir a Charlie Sheen y Kristie Swanson (“The Chase”) e incluso en las dos últimas entregas de “Regreso al futuro”. Ice-T, líder de Body Count, suele caer en papeles de gangsta (“Ricochet”) o de policía (“New Jack City”) en muchísimas películas (hasta 70 apariciones en pantalla), por eso nos quedamos con su papel de canguro mutante en “Tank girl” y, junto a Keanu Reeves, en “Johnny Mnemonic”. Pero si alguien merece una mención especial ese es “el hombre del Renacimiento”, Henry Rollins… Revolucionó la escena musical con Black Flag, tuvo éxito con la Rollins Band, escribe libros, presenta su propio programa de televisión, hace monólogos, recita spoken-words y tiene tiempo para flipar con la mutación de Bill Pullman (“Carretera Perdida”) , se mete entre el fuego cruzado de Al Pacino y Jack Nicholson (“Heat”) , intenta motivarnos ante el ataque inminente de bestias del averno (“Feast”) , es doctor (“Johnny Mnemonic”) y además quiere acabar con el narcotráfico (“Bad boys II”) , entre otras muchas cosas.

Chris Cornell en SinglesAnecdóticas, pero no por ello menos curiosas, podrían considerarse los cameos de media generación grunge en “Singles” (con Pearl Jam haciendo de Citizen Dick, el grupo de Matt Dillon en la película), Alice Cooper en “Freddy’s dead: The Final Nightmare” o “Leviatán”, Ozzy en “Little Nicky” o “Muerte a 33 rpm” (¡haciendo de predicador!), Mike Patton haciendo un doble papel en “Firecracker” (muy aclamados por la crítica tanto él como el film) o el debut impecable de Gavin Rossdale (Bush) en “Constantine” haciendo de Balthazar.

Detrás de las cámaras.
Últimamente el tema ha ido más allá y los más atrevidos han decidido probar suerte como directores con más o menos suerte. El que mejores críticas ha recibido de momento ha sido Rob Zombie, en parte porque ha sabido recuperar la imagen del terror de Serie Z para el cine actual. Su primera obra “House of the 1000 corpses” perfectamente podría ser un video clip de White Zombie, pero al mismo tiempo significó una bocanada de aire fresco para el cine de terror. La secuela, “The devil’s rejects”, partía del mismo punto donde acababa la anterior para convertirse en una road movie ultraviolenta a manos de la familia Firefly. Tan bien le ha ido que se encargará de rodar este año la enésima entrega de nuestro enmascarado favorito Michael Myers en “Halloween” (donde lo oiremos hablar, y mucho, por primera vez). Otro que intentará ser el nuevo Lynch será Marilyn Manson, que después de interpretarse casi a sí mismo (bueno, a su personaje) en películas como “Lost Highway”, “Jawbreaker” o “The Heart Is Deceitful Above All Things” se pondrá tras las cámaras para rodar su mundo de fantasía en “Phantasmagoria: The Visions of Lewis Carroll”. Y es que cuando uno esta en horas bajas se tiene que buscar la vida como sea, sino que se lo digan a Fred Durst, que este año estrenará “The Education of Charlie Banks” como director, vamos… ¡como un Woody Allen cualquiera!

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  • 14/05/2007
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