La Antología de Thrice

ThriceHace ya cerca de un año, el 21 de noviembre de 2011, Thrice anunciaban mediante un comunicado en su página web un parón indefinido en su actividad como grupo. El texto, firmado por su cantante, Dustin Kensrue, alegaba que no había ningún tipo de problema interno y que el verdadero detonante de esta “pausa” era que, tanto el guitarrista Teppei Teranishi como el propio Kensrue necesitaban tiempo libre para estar junto a sus familias. Un motivo de parón de lo más habitual en grupos que, como Thrice, siempre han llevado un ritmo frenético de grabación y constantes giras por todo el mundo. Así, y tras casi 15 años, 7 discos de estudio y un directo la banda de California decía “hasta pronto”, no sin antes despedirse con una última tanda de conciertos.

Mi primer acercamiento al grupo formado por Kensrue, Teppei y los hermanos Eddie y Riley Breckenridge fue en 2003, tras la publicación de “The Artist in the Ambulance”. Con la producción de Brian McTernan (Texas is the Reason, Converge, Cave In) y las mezclas del más que reputado Andy Wallace (Nirvana, Sonic Youth, Rage Against the Machine) el tercer disco del grupo puso su nombre en boca de todos. Con un poso de hardcore melódico, Thrice llevaban su sonido más allá de lo que un género bastante dado al estancamiento ofrecía. Temas directos con guitarras cercanas al metal, una base rítmica contundente y la voz de Dustin, desde la melodía hasta el grito desgarrado, dotaron al grupo de una personalidad que les acompañaría durante toda su carrera.

“Stare At The Sun” (2003)


 
Thrice“The Artist in the Ambulance” fue publicado bajo el amparo de Def Jam, filial de la “multi” Universal, algo que difícilmente habría sido posible de no venir el grupo amparado por “Identity crisis” (2001) y “The Illusion of Safety” (2002). Estos dos discos sirvieron a Thrice para labrarse una reputación girando con bandas como Samian o Hot Water Music y participando en la edición de 2002 del Warped Tour, festival itinerante en el que repetirían varias veces posteriormente. También para poner sobre la mesa los ingredientes de su sonido en esta primera etapa, es decir, hardcore, metal, melodías y garra, sobre todo garra. Aunque trabajos menores, tanto “Identity Crisis” como “The Illusion of Safety” contienen temas que bien podrían seguir formando parte del repertorio del grupo a día de hoy y de hecho algunos, como “Kill me Quickly” o “Deadbolt”, lo hacen.

Tras el éxito de “The Artist in the Ambulance” y la publicación de “If we could see us now”, un DVD que contenía un disco con algunas caras B, temas en directo y un par de versiones de The Beatles (“Eleanor Rigby”) y Real Life (“Send me an angel”), llegó en 2005 “Vheissu”. El nuevo larga duración de Thrice, producido por Steve Osborne (Suede, Placebo, New Order) bien podría haber repetido la fórmula que los había catapultado hasta ahora pero si de algo puede presumir el grupo durante toda su trayectoria es de evolución y toneladas de inquietud. “Vheissu”, bastante incomprendido en su momento, supuso la introducción en el sonido del grupo de teclados, algunas guitarras acústicas y constantes arreglos destinados a ambientar unos temas más complejos y oscuros. Ese nervio hardcore en el que se basaban sus anteriores composiciones daba paso a un sonido mucho más ambiental y trabajado. Y aunque con un gran componente melódico, “Vheissu” contenía momentos realmente agresivos, como algunas partes de “For miles”, “Hold fast hope” o “The earth will shake”, un tema este último que definía a la perfección a los nuevos Thrice, un grupo lleno de contrastes.

“Image Of The Invisible” (2005)


 
ThricePero tras “Vheissu” tampoco iba a llegar el estancamiento y el grupo de California sorprendió a todos dos años después anunciando que su próxima entrega discográfica constaría de cuatro EPs, publicados de dos en dos con la independiente Vagrant y que representarían cuatro elementos naturales: fuego, agua, aire y tierra. Y mientras algunos empezaron a tachar al grupo de pretencioso otros empezamos a frotarnos las manos. Cada uno de estos cuatro EPs, producidos por el propio grupo con Teppei a la cabeza, no solo representaban un elemento por su nombre si no también por su sonido. En 2007 llegaron “Fire”, abrasivo y contundente, cercano al sonido ofrecido en las canciones más cañeras de “Vheissu”, y “Water”, el cual supuso el abrazo definitivo a la electrónica ambiental y el post-rock, apartando un tanto las guitarras y creando acuosos ambientes con sintetizadores, teclados, programaciones y voces filtradas. Meses después y ya en 2008 se lanzarían “Air”, melódico, épico y con un sonido cristalino, y “Earth”, rocoso acústico en el que Dustin se termina de confirmar como enorme vocalista. Así, “The Alchemy Index”, nombre bajo el que se recogieron estos EPs, demostró lo versátiles, inquietos y brillantes que podían llegar a ser estos cuatro músicos empeñados en derribar cualquier barrera musical. Y para terminar de cuadrar el círculo, en ese mismo 2008 publicarían “Live at the House of Blues”, doble CD y DVD en directo que repasó gran parte de su discografía y demostró que temas muy diferentes podían funcionar a la perfección sonando juntos en vivo.

“Come All You Weary” (2008)


 
ThriceLlegados a este punto me encanta fantasear e imaginar a los cuatro componentes del grupo, sentados en el local de ensayo preguntándose ¿y ahora qué? Superar lo que Thrice habían hecho hasta ahora se antojaba imposible y el grupo parecía destinado a lo que muchas otras formaciones han sufrido en su día, intentar mantener el nivel. Y eso consiguieron con “Beggars”, disco publicado en 2009 (tan solo un año después del directo y la segunda parte de “The Alchemy Index”, ojo) y que según declaraciones de Teppei nació al juntarse de nuevo los cuatro a crear música de manera conjunta, tras haberlo hecho por separado en los últimos años. “Beggars” parece un compendio de todo lo que Thrice ha sido a lo largo de su carrera y también de todo lo que ha aprendido en su camino hasta convertirse en lo que es en ese momento, un grupo de rock con una personalidad propia. Y como tal volvió a reivindicarse en 2011 con “Major/Minor”, su último disco de estudio, para el cual volvió a contar con la figura de un productor externo (no lo hacía desde “Vheissu”) como fue Dave Schiffman (The Bronx, Anti-Flag). Antes de la publicación del disco, el propio Schiffman afirmaba que se trataba del “disco grunge” de Thrice y no andaba demasiado desencaminado. Con la evidente distancia, “Major/Minor” mostraba cierta crudeza y “suciedad” en su sonido muy propia de Seattle mientras que en las letras Dustin ahondaba en su vertiente más espiritual y religiosa.

“Promises” (2011)


 
Y llegamos así de nuevo al principio de la historia, ese 21 de noviembre en el que se anunciaba el fin de Thrice. Un fin que nos deja un grupo cargado de personalidad y sencillez, lejos de modas y falsas apariencias y con una discografía impecable. Sirva además como epílogo decir que el próximo 30 de octubre se pondrá a la venta “Anthology”, un nuevo disco en directo grabado durante los conciertos posteriores a su anunciada ruptura y que parece el cierre ideal a esta etapa, la cual esperamos que no sea definitivamente la última en la historia del grupo.
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  • 02/10/2012
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