
Muchas cosas se han dicho ya del disco de debut de Santa Rita, y la gran mayoría buenas, pero no nos gustaría que el primer fichaje con voces y sin barbas de Aloud Music en mucho tiempo cayera en el “señorlobismo” de los grupos y sellos catalanes, acostumbrados a alabarse entre ellos creando una imaginaria escena y un peligroso conformismo…
Si indagamos un poco en la historia del rock de comienzos de la década de los setenta, nos encontramos con una mayoría de bandas procedentes de Estados Unidos, Gran Bretaña y, en menor medida, Alemania. Pero en este caso tenemos aquí una formación islandesa que parece estar totalmente fuera de lugar e, incluso, de época porque, ¿quién estaba haciendo este tipo de rock cargado de psicodelia en aquellos años y en un país relativamente aislado y despoblado?
Cuando vi el documental “Sound City”, dirigido por Dave Grohl, hubo una parte que me llamó especialmente la atención y no fue la dedicada a contar la historia de los míticos estudios del mismo nombre. Si algo disfruté durante la película fue esa segunda mitad en la que el bueno de Grohl monta la mesa analógica en los 606 Studios, ubicados en el garaje de su casa, y se encierra con un buen plantel de colaboradores para dar forma a la banda sonora que acompañaría al documental.
